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BEBE DOM o LA CIUDAD PLANETA de Mario Perusso y Horacio Ferrer

BEBE DOM o LA CIUDAD PLANETA de Mario Perusso y Horacio Ferrer

ESTRENO MUNDIAL DE LA ÓPERA BEBE DOM o LA CIUDAD PLANETA, con música de Mario Perusso y libreto de Horacio Ferrer.

Producción íntegramente realizada en el Teatro Colón

Tras el éxito de Fedra en la temporada 2011, el compositor residente del Teatrp Colón Mario Perusso vuelve a encarar un nuevo proyecto operístico, el próximo domingo 20 de octubre a las 17:00, bajo su propia dirección musical y la dirección escénica, diseño de escenografía, iluminación y vestuario de Marcelo Perusso, además de contar con el libreto del escritor y poeta uruguayo Horacio Ferrer.

Las cuatro funciones programadas serán los días domingo 20 de octubre a las 17:00 y martes 22, viernes 25 y martes 29 de octubre a las 20:30

Mario Perusso fue designado compositor residente del Teatro Colón en el 2010 y, como tal, le fue encomendada la composición original de una ópera para la temporada lírica 2013 luego de haber estrenado la obra para orquesta y voces titulada Una Sinfonía Lírica en la temporada de la reapertura y Fedra en 2011.

Bebe Dom o La Ciudad Planeta es una utopía que imagina al mundo convertido en una ciudad, una obra que promete más de la pericia  y la maestría de su autor en la composición para voces y orquesta, producto de su amplia experiencia  como maestro y director del Teatro Colón.

Las entradas se encuentran a la venta en la boletería del Teatro Colón, Tucumán 1171 (4378-7109), de lunes a sábado, de 10:00 a 20:00 y domingo de 10:00 a 17:00. O por internet ingresando a: www.teatrocolon.org.ar. Localidades desde: $50.

BEBE DOM o LA CIUDAD PLANETA 

Estreno Mundial

Ópera en dos actos

 

Música de Mario Perusso

(Compositor residente del Teatro Colón)

Libreto de Horacio Ferrer

 

Producción del Teatro Colón

 

Dirección Musical: Mario Perusso

Dirección de Escena, Diseño de Escenografía, Iluminación y Vestuario: Marcelo Perusso

Realización Audiovisual: Ricardo Carrasquet

Asistente del Director de Escena y asesor coreográfico: Víctor González

Asistente de Vestuario: Mabel Falcone

 

Orquesta Estable del Teatro Colón

Coro Estable del Teatro Colón

Director: Miguel Martínez

Coro de Niños del Teatro Colón

Director: César Bustamante

 

Reparto

Bebe Dom: Gustavo López Manzitti

Gea: Florencia Machado

Fargas: Víctor Torres

Lili: Victoria Gaeta

Alma Ciudad: Myriam Toker

3 Mendigas: Marina Silva, Soledad Espona, María Luján Mirabelli

Diariero: Pablo Sánchez

4 Calaveras: Juan Borja, Sebastián Sorarrain, Gustavo Gibert, Sebastiano De Filippi

Beatas: Laura Delogu, Carla Paz Andrade, Jaquelina Livieri, Natacha Nocetti, Cintia Velázquez, Laura Domínguez, Cecilia Jakubowicz, Celina Torres,

Pregoneros: Gabriela Ceaglio, Vanesa Mautner, Hernán Sánchez Arteaga, Leonardo Fontana

Borrachos: Eduardo Bosio, Ricardo Ochoa, Fermín Prieto, Emmanuel Faraldo, Juan Salvador Trupia, Gabriel Vacas, Christian De Marco, Roman Modzelewski

 

EL CICLO DE CHARLAS ANTES DEL TELÓN continúa con una entrevista del periodista Daniel Varacalli Costas al compositor Mario Perusso y al libretista Horacio Ferrer, sobre BEBE DOM O LA CIUDAD PLANETA.

El martes 22 de octubre a las 18:00 se llevará a cabo una nueva charla del ciclo sobre ópera Antes del telón. El mismo está destinado a profundizar diferentes aspectos de la obra y de su creador, con el fin de aumentar el placer estético e intelectual del espectáculo con el aporte de ejemplos musicales.

Las siguientes charlas tendrán lugar los días viernes 25 y martes 29 de octubre a las 18:00, antes de las presentaciones de Bebe Dom o La Ciudad Planeta.

Los encuentros serán abiertos al público y tendrán lugar en el Salón Dorado ingresando por Libertad 621. La entrada es libre y gratuita, hasta agotar la capacidad del Salón.

Daniel Varacalli Costas ejerce el periodismo desde su ingreso en 1990 en el diario La Prensa, especializándose en temas culturales y la crítica de música clásica. Actualmente es editor de Publicaciones y director de la Revista Teatro Colón. Es musicógrafo de diversas instituciones musicales y colabora en Cantabile, entre otros medios. Entre 1999 y 2002 fue Jefe de Prensa del Teatro Colón.   

 

PERUSSO, EN BEBE DOM o LA CIUDAD PLANETA - Por Pola Suárez Urtubey, para la Revista Teatro Colón (Nº 107 - Marzo-Abril  de 2013)

Con Mario Perusso, la lírica argentina ha recibido un importante aporte de cinco títulos, a partir de La voz del silencio, realizada con texto de Barrera Oro. Luego llega El Escorial, para la cual se basa en Michel de Ghelderode, en adaptación del propio compositor. Guayaquil es su tercer título, sobre texto de Agustín Pérez Pardella, seguido por El ángel de la muerte, obra para la que se inspira en El águila de dos cabezas de Jean Cocteau, con libreto de Marcelo Perusso. El quinto título se inspira en el personaje de Fedra hasta que ahora, por encargo del Colón, donde figura como compositor en residencia, se apresta a dar a conocer Bebe Dom o la ciudad Planeta, según argumento del escritor uruguayo Horacio Ferrer. La obra encierra una dura crítica a las grandes ciudades. Es el drama de la ciudad. De cualquier ciudad, a través de una visión en el fondo “feroz”, según opinión del músico, en una creación en la que ocurren cosas muy simples y otras fuertemente dramáticas. 

ARGUMENTO

Acto I

La “ciudad planeta” se encuentra en plenitud: tumultos en sus avenidas, atascamientos en autopistas, largas colas en los bancos. Los ciudadanos cumplen con el rito diario de trasladarse, trabajar, dormir y ahorrar, mientras se entremezclan con pregoneros que todo lo venden y mendigas conocedoras de destinos. Todos son presentados por Alma Ciudad.
Un diariero anuncia el asalto al Parlamento, mientras Bebe Dom, arquitecto de fantasías, ahoga sus penas en un vaso de vino. Él, que estuvo hace mucho tiempo enamorado de Sara, ha levantado una torre que nadie entiende, con el financiamiento de Fargas, -usurero dueño de un banco, hoy viudo de Sara y padre de Lili. Treinta años han pasado y sus destinos siguen unidos.
En la televisión dan detalles del robo a los archivos del Parlamento, y a la rara luminosidad que emana la torre erigida en los distritos del sur, mientras Fargas recibe en su despacho a Gea, su secretaria, con los temas que tienen pendientes: alquileres, importación de aceites, mensajes de los Hormucurats, búsqueda de su hija Lili. Terminados los trámites, Gea pide permiso para salir temprano; debe ir al juzgado a buscar su sentencia de divorcio y hacerse cargo de su hijo Bim, que no oye ni habla todavía. Fargas, buscando congraciarse con ella, se hace cargo de los gastos de Bim y ensaya una invitación a cenar.
Las noticias continúan en la televisión, mientras en la plaza los ciudadanos circulan en búsqueda de su tiempo de amar. Alma Ciudad de paso al amor que desencadena el drama: el de Bebe y Gea, que sueñan con su encuentro.
Lili cara de Feria, interrumpe con su llegada el ensueño. Enamorada de Bebe, lo interroga acerca de la función de la torre. Entran juntos al bar y conversan sobre Fargas. Bebe es el único que conoce que Lili es su hija y que ella se oculta de él. Para colmo de males, su secretaria es también su vecina.
Una llamada lo interrumpe a Bebe; Fargas lo espera a medianoche en el café para entregarle su cheque.
Continúan las noticias sobre los documentos robados: amenazan con quemarlos y una ola de smog avanzará amenazante en la ciudad.
Lili está en la casa de Gea, al custodio de Bim. Dice conocer al autor del robo. Sus genes le anuncian que es su padre. Lo confirmará con su informante, el Rey Murc, mano derecha de los enjuagues de Fargas. Y planea venganza a través de los Calaveras. Lo quiere derrotado y poner su fortuna al servicio de Bebe.
Por su parte, Bim se altera ante la mención, -por parte de Lili- de su pasado pueblerino, la emigración de sus padres y, ante la ausencia de su madre, el ver a su padre en brazos de la amante. 
Llega la noche, los ciudadanos se retiran lentamente de la plaza, es la hora de los Hormucurats. Se presentan al servicio de Fargas y cobran por ello. Las proféticas mendigas son corridas por los malhechores, y a los gritos de smog, abandonan la plaza.
Fargas se encuentra con Gea, y Bebe con Lili. El banquero le propone matrimonio a Gea, Lili a Bebe. Los dos los rechazan, les falta un gran amor y se sienten predestinados a otros.
Llegan los Calaveras que arrastran a Lili al cabaret. También coinciden allí, Fargas y Bebe. Fargas intenta entresacarle, entre copa y copa, donde se encuentra su hija.  
Alma Ciudad presenta a Lili, que da comienzo a su espectáculo; su público, los Calaveras. Ante provocaciones mutuas e intentando socavar información, los Calaveras someten a Lili. Mientras, Gea y Bebe se sueñan mutuamente.
La escena la interrumpen los Hormucurats, enemigos declarados de los Calaveras, provocando una refriega entre ellos. Sobre Bebe dormido en una mesa, Lili le deja de recuerdo la pulsera que era de su madre, y sale.
Los noticieros anuncian nuevos datos sobre el pánico imperante en la ciudad: tragedia de subtes, escapes de vapores, muertos y heridos.
En el banco, Fargas felicita al Rey Murc por haber escondido los documentos robados en la Torre de Dom y promete como paga un porcentaje de la venta del aceite en mal estado que compró por monedas. Le pide una cita con la pelirroja del cabaret para sacarle información de los Calaveras. Murc desaparece ante la interrupción de Gea.
Fargas le ha conseguido el divorcio, ella ya está libre.
La ciudad ha cambiado su fisonomía. El smog despertó el temor: ya nadie ahorra y un grupo de desocupados gira alrededor de una olla popular manejada por las mendigas.
Una vendedora de palomas le entrega una a Bebe, que sueña con conocer los mensajes de hombres y mujeres de otras ciudades.
En su casa, Lili está durmiendo acompañada por el Rey Murc. El alcohol y la droga son sus compañías. Lili le pide se que se vaya. Que se reencontrarán luego bajo la Torre. Bebe golpea a la puerta. Trae de regalo la paloma. Cada uno recuerda a su madre y padre muertos, sus frustraciones y su amor no correspondido.
Retorna la ciudad con toda su actividad. Obreros, desocupados, la vendedora de palomas y Bebe que trata de convencerlos de luchar por una ciudad ideal, donde se viva armoniosamente. Todos los ignoran; nadie lo comprende.
Gea se prepara a partir de su casa. Lili, que vino a quedarse a cargo de su hijo, le pregunta por su jefe, descubriendo que Fargas le propuso matrimonio.
Viendo sucumbir sus sueños de heredar la riqueza de su padre para dársela a Bebe, y aspirando nuevamente droga delante de Bim, planea asesinar a Gea, entregándose al Rey Murc como forma de pago por sus servicios. Se queda dormida sobre la mesa bajo la mirada atónita de Bim, que en un ataque de nervios, estrangula a la paloma, se droga con lo que dejó Lili y se escapa.
Vuelve la ciudad a ponerse en acción. Ciudadanos, desocupados y una actríz asediada por reporteros componen la escena. Entre ellos, los Hormucurats incitan a la protesta y Bim, desapercibido, pasa ente la multitud.
El smog empieza a cubrir la escena. Los sueños de Bebe y Gea flotan entre la  multitud que, desesperada, huye en múltiples direcciones. Desde el fondo de la plaza aparece el Rey Murc llevando en sus brazos el cadáver de Bim. Lili, que llega en ese instante, mira desesperada.
 
Acto II
Feriantes, mendigas y ciudadanos, niños que juegan al fútbol; el diariero trae nuevas noticias, mientras Fargas, que acompaña a Gea -de duelo- se dirige al banco. Un grupo de borrachos se acerca al café donde Bebe ahoga sus penas, en tanto las beatas rezan junto a Gea. Bebe se acerca a los niños y ve en la pelota al mundo que se desplaza por el espacio.
Llega Lili, desesperada por la muerte de Bim y escapando del asedio de Fargas. Sus secuaces la tienen rodeada. Bebe le ha dejado una esquela bajo su puerta, alertándola.
En el banco, Fargas recibe la visita de los Calaveras. Conocen la verdad sobre el asalto al Parlamento. Le proponen negociar, repartirse el dinero y culpar a un tercero: Bebe Dom.
Gea llega a su casa entre sollozos y sufrimientos. Descubre una esquela en la puerta de Lili. La toma y golpea a la puerta que está entreabierta. Lili, destruida en su sillón, se conmueve al verla. Gea prefiere no hablar del niño, sino de lo que acaba de descubrir. Que Lili es hija de Fargas. Pero hay algo más que la atormenta ¿quién es Bebe Dom?
En el café, se encuentran Bebe y Fargas. Entre mutuas acusaciones sobre quién robó los documentos, Fargas le ofrece un cheque en blanco para hacer su ciudad ideal.
Se escucha el sonido de un organito en la plaza. Comienza un baile delirante. Entre beatas, borrachos y Hormucurats se entremezclan Fargas con Gea y Lili con Bebe. Los Hormucurats se llevan a Bebe, a quien golpean salvajemente, mientras la vendedora de palomas es atacada por la multitud.
Se desata una tormenta de nieve comandada por la Muerte y el escenario queda vacío. Bebe tirado en el suelo, Gea dormida en un banco y Fargas bailando con Lili, de quien intenta aprovecharse. Descubriendo que es su hija, huye con un alarido.
Los televisores siguen dando malas noticias en la ciudad. Fargas espera en el café a Bebe, que entra golpeado. Le dice que la gente responsabiliza de todas las desgracias a esa torre de su autoría. Le propone huir para salvarse. Bebe prefiere quedarse; una nueva ciudad se refundará.
Ahora su imagen aparece en los televisores como culpable de los hechos.
Gea en su casa tiene lista la mesa para comer. Espera a Fargas para despedirse. Planea marcharse para siempre. Llega Lili, a quien confiesa haber visto en las imágenes la cara de ese amor ideal que ha esperado sin encontrar. Si, ese sueño tiene nombre: Bebe Dom. Lili sale corriendo sin cruzarse con su padre. Fargas viene a pedirle a Gea que se quede. Pero en el medio de la comida descubre que se ha utilizado el aceite en mal estado que él comerciaba. Sabe que los dos morirán. Gea le descree y se marcha dejándolo solo.

La ciudad está en ebullición. Todos buscan al culpable de los males. Aparece Bebe y Lili detrás suyo. Intenta salvarlo y le propone llevarlo al encuentro de Gea en la base de la torre. La muchedumbre destruye los globos de una vendedora mientras el Rey Murc se dirige con un arma a Bebe. Fargas, que ha llegado en ese momento, se interpone entre ellos recibiendo el disparo. Los Hormucurats abandonan la plaza ante la inmovilidad de Bebe y el resto. El diariero trae nuevas noticias: fue vencido el smog. La multitud se retira mientras Bebe, solo, queda a la espera de un mañana mejor.

 




BEBE DOM o LA CIUDAD PLANETA de Mario Perusso y Horacio Ferrer


Fundación Teatro Colón Montevideo 665, 10° Of. 1001 – C1019ABM – Buenos Aires – República Argentina
(5411)4371-4689/4145    www.fundaciontcolon.org.ar

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